Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) juegan un papel fundamental en la economía de España. Representan una gran parte del tejido empresarial y son clave para la creación de empleo y la generación de riqueza. Sin embargo, a medida que estas empresas crecen y superan los umbrales establecidos por la legislación, deben cumplir con nuevas responsabilidades y obligaciones tanto fiscales como laborales.
