En los dos últimos meses hemos vivido tiempos revueltos en lo que a los aplazamientos de deudas tributarias se refiere. En este artículo intentaremos aclarar cuál ha sido el itinerario de las modificaciones normativas introducidas y las declaraciones del Ministro de Hacienda, así como la repercusión mediática de ambas.

No hace mucho tiempo publicábamos en este Blog Todo lo que debes saber sobre aplazar el pago de impuestos a Hacienda y en poco más de 6 meses nos encontramos con una realidad bien distinta a la que se deben enfrentar los contribuyentes que quieren aplazar (especialmente empresas).

El punto de inflexión vino provocado por la publicación en el BOE el 3 de diciembre del Real Decreto-ley 3/2016, de 2 de diciembre, por el que se adoptan medidas en el ámbito tributario dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y otras medidas urgentes en materia social. Entre otras medidas, esta norma modifica la Ley General Tributaria, endureciendo la concesión de los aplazamientos o fraccionamientos de deudas tributarias y estableciendo que con efectos desde 01/01/2017 no podrán ser objeto de aplazamiento o fraccionamiento las siguientes deudas: los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades, las liquidaciones tributarias confirmadas total o parcialmente en virtud de resolución firme cuando previamente hayan sido suspendidas durante la tramitación del correspondiente recurso o reclamación en sede administrativa o judicial, y los tributos repercutidos (entre ellos el IVA), salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas.

Esta restricción afectaba de lleno al 4º trimestre del IVA que estaba a punto de finalizar y se desconocía el procedimiento para justificar que no se había cobrado el IVA que se solicitaba aplazar (prueba imposible en algunos casos). El daño para las empresas era inevitable e incuestionable aunque desde el Gobierno dijeron que “no era la intención” de Hacienda perjudicar a los autónomos y las pymes y aseguraron que “no iba para ellos ese endurecimiento”.

 

Entre otros colectivos, la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) inició conversaciones con Hacienda para limitar el impacto de la medida. Como consecuencia de estas reclamaciones el propio Ministro de Hacienda manifestó que se iba a permitir el aplazamiento y fraccionamiento de determinadas deudas tributarias a autónomos y pymes. Y posteriormente, el pasado día 13/01/2017 la Agencia Tributaria publicó una “nota” titulada Los aplazamientos a los autónomos tras el Real Decreto-ley 3/2016 sin mencionar a las PYMES y por supuesto sin ningún valor normativo, pues a ningún profesional del derecho se le escapa que tal salvedad habría que introducirla por otro cauces. La situación ya empezaba a calificarse de “galimatías”, “confusión” y, lo más grave, de INSEGURIDAD JURÍDICA.

La mencionada “nota” se dirige expresamente a autónomos y en mi opinión no aclara nada; pues por un lado se mantiene fiel al contenido del RDL diciendo que “La medida sobre el IVA repercutido sí les afecta (a los autónomos), si bien van a poder seguir solicitando aplazamientos y fraccionamientos de IVA si justifican que no han cobrado las cuotas repercutidas”; y por otro afirma que “los autónomos podrán solicitar el aplazamiento, cualquiera que sea su importe, de su IRPF e IVA .

Los medios de comunicación dieron por hecho que la Agencia Tributaria presume que toda deuda inferior a 30.000 euros corresponde a IVA no cobrado y que se le “respetaba” a los autónomos el régimen anterior de aplazamientos, es decir, que se podrían seguir solicitando con independencia de que el IVA se haya cobrado o no previamente y hasta 30.000€ sin garantías, en lo que internamente la AEAT califica de “procedimiento de resolución automatizada”. Vamos que de alguna manera Hacienda iba a mirar para otro lado, iba a incumplir la norma.

Pero ¿y qué pasaba con las PYMES (sociedades mercantiles, etc.) que no se mencionan en la “nota”? Ante la situación generada Hacienda responde con la publicación de la Instrucción 1/2017, de 18 de enero, de la Directora del Departamento de Recaudación de la AEAT, sobre gestión de aplazamientos y fraccionamientos de pago, que no deja de ser una instrucción interna, sin capacidad para contradecir el RDL.

Ante esta Instrucción diversos entes han creído que definitivamente se han flexibilizado los requisitos para autónomos y también para PYMES, incluso desde la Asociación Profesional de Expertos Contables y Tributarios (AECE) se indica que de momento se soluciona “el desaguisado, que veníamos anunciando desde que se publicó el RDL de prohibición expresa de determinados aplazamientos”, y se coloca “in extremis este parche de dudosa y cuestionable legalidad en su forma, pero de incuestionable beneficio en el fondo”.

Pero ¿de verdad con la Instrucción 1/2017 se ha pasado de la prohibición expresa de aplazar el IVA (salvo cuotas no cobradas) a la permisividad? Personalmente no encuentro en la misma nada que haga pensar eso, más al contrario. La Instrucción es fiel al RDL y su parte TERCERA, que regula el mencionado “procedimiento de resolución automatizada”, se refiere a solicitudes de aplazamiento inferiores a 1.000€ no a 30.000€. 

 

En definitiva, para eximir de los requisitos actuales a pequeños autónomos y  PYMES tendría que haber una modificación legislativa previa, puesto que la Ley General Tributaria a día de hoy no hace distinciones. Entre tanto, legalmente sólo es posible solicitar aplazamiento de IVA si se trata de cuotas no cobradas y siguiendo el procedimiento establecido en la Instrucción en el punto 2.2 de su parte SEXTA “2.2. Solicitudes relativas a aplazamientos o fraccionamientos de pago de tributos repercutidos”, condicionada a la acreditación fehaciente de la ausencia de cobro por el solicitante de las cuotas repercutidas objeto de dicha solicitud y adjuntando la documentación exigida.

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Ante esta inseguridad ¿pido aplazamiento o no?

La seguridad jurídica es pilar fundamental de un estado de derecho. Sin embargo, en la actualidad, se presenta arduo asesorar en estas condiciones, cuando gobierno y administración (y los propios medios de comunicación) salen al paso con “medias verdades” acerca de un tema que tanto preocupa a las empresas. Es por ello que si quieres o necesitas pedir aplazamiento debes atenerte a la situación normativa real (deben ser facturas no cobradas, etc.) y ello aunque Hacienda haya adelantado que el resto (facturas cobradas) las va a admitir, pues una simple “nota” no garantiza que vaya a ser así.

 

CONCLUSIONES:

Ateniéndose estrictamente a la letra de la ley y de la Instrucción hace de ella, podemos diferenciar DOS TIPOS DE PROCEDIMIENTOS de concesión de aplazamientos:

  1. Mediante actuaciones administrativas automatizadas, aplicables a las deudas cuyo importe total pendiente es igual o inferior a 1.000 euros, que pueden ser objeto de dispensa total o parcial de aportación de garantías (LGT art.82.2.a).

Se indica en este caso que se prescinda de la realización de ciertos requerimientos de aportación de pruebas y documentación, y se adopte la presunción de que el solicitante cumple con los requisitos para su concesión.

  1. Ordinario o general para el resto de deudas, y donde sí resultan exigibles la aportación de pruebas y documentación acreditativa de la ausencia de cobro de las cuotas repercutidas objeto de dicha solicitud:
  1. Relación de las facturas emitidas que no han sido cobradas con identificación de clientes, cuantías y fecha de vencimiento de las mismas.
  2. Justificación documental que acredite que las mismas no han sido efectivamente satisfechas.
  3. Relación de facturas recibidas, con identificación de proveedores y cuantías, acreditándose si las mismas han sido satisfechas y, en su caso, acreditación de los medios de pago utilizados.
  4. Copia de cuantos requerimientos o actuaciones se hayan realizado frente al acreedor reclamando el pago de las facturas impagadas. 

 

El derecho en general, y el tributario en particular, puede llegar a ser muy complejo de aplicar, en parte por la ingente producción normativa. Si a eso se le añade la incertidumbre causada por gobiernos y medios de comunicación la inseguridad profesional está servida. Por ello, no dejes de contar con un profesional, en Altec Asesoría estaremos encantados de asesorarte.